Las gotas de lluvias caen acompasadas. Como si el mundo siguiera una melodía inconfundible. Y el limonero, mojado en su orgullo muestra carrillones de esperanza. Hay días en los que uno, se puede encontrar triste, o contento, o simplemente desganado. Pero hay días que una energía recorre tu cuerpo y te hace ver el mundo de otra forma. Hoy desde mi ventana y viendo como la lluvia intenta borrar lo malo y limpiar nuestras conciencias siento esa energía por todo el cuerpo. Me encuentro mucho mejor, el dolor ha cesado en su empeño por derribarme y me concede una tregua. Una tregua agradecida, jajajajaja. Se que muchos no entienden porque puede una persona despojarse de todo aquello que lo rodea y vivir una experiencia única, y muy enriquecedora. Y también se que otros muchos lo alaban. A fin de cuentas eso no importa. Lo verdadero importante es aquello que le hace vivir esa experiencia. Aquello que lo dignifica como persona y le da un sentido. Las historias que te puedes encontrar en México no se separan tanto de aquello, que no hace mucho, nuestros mayores y no tan mayores, han vivido en una España que ahora, se cree el ombligo del mundo. La verdad, no se como terminara mi generación o las generaciones venideras, pero mirando un poco por encima tengo mis dudas. Y tal vez pueda parecer arrogante pero no es algo que yo me invente es algo que esta demostrado. A mas de un "ni-ni" me lo traía yo a México. Pero no a la zona cara, no, a la zona donde desarrollo mi proyectos con gente de la calle o mis "chavos del ocho" que es como les llamo yo. Tan solo un mes para que vieran que és y como viven. para que toda esa tontería que traen en el cuerpo se les pasara.
Hoy escribo para que entiendan, ustedes, la gente que está en el sillón de casa. Que la gente que estamos aquí,estamos porque nos gusta lo que hacemos. Es posible que seamos un poco masoquistas, no creen? pero la cuestión es que nos sentimos felices y que por el momento no entendemos otra vida que no sea esta.
Este blog pretende ser un diario personal de mis vivencias en un país tan lindo como es México
miércoles, 24 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
Enjaulado.
Hay días que hecho la mirada atrás y pienso todo lo que dejo en España. Aquellos sueños que durante años he perseguido y luchado como si la vida me fuera en ello. Aquellos malos momento en los que pensaba tirar la toalla. O cuando me quedaba muy poco dinero y tenia que pasar dos semanas comiendo y viviendo con lo poco que tenia. Y muchas veces prefería gastarlo en un libro o en algún material. Como efectivamente he dicho como si la vida me fuera en ello. Y realmente durante ese periodo, mi vida; eran mis sueños, mis estudios, llegar a lo mas alto, Triunfar.
.Hoy desde mi cuarto, con la vistas puestas en el limonero y y el fresco césped que crece en el jardín, siento nostalgia. Y la verdad es, que en algunas ocasiones, pienso en tirar la toalla y regresar a España, a mi tierra. Regresar a el lugar que fui construyendo con el pasar de los años. Nunca es fácil dejar aquello por lo que has luchado y en mi caso conseguido. Y tampoco es fácil dejar a tu familia. (fuente de apoyo y estima inagotable). Tal vez sea porque casi no me puedo mover y me resigno a estar encerrado entre estas cuatro paredes, que a pesar de ser muy bonitas, ahora se asemejan a una jaula. Ha pasado una semana y media desde que mis amables compañeros se me echaran encima y me dislocaran una costilla. Y desde entonces los días se me hacen muy pesados. Se que todo tiene un porque, y que si me ha pasado esto es porque tenia que estar tranquilo una temporada. Pero no me gusta, no me gusta sentirme de esta forma. Porque es cuando mas piensas, cuando te repites las cosas muchas veces para ver si encuentras una visión distinta. Pero no es cierto, nunca aparece una visión distinta.
Pero cuando realmente haces aquello que quieres, por mucho que tu pensamiento te lleve por cauces muchas veces dolorosos y desemboque en un sentimiento de culpa. tu ya sabes la respuesta que sigue. Y te sientes bien por eso porque la felicidad muchas veces está por encima de todo y porque cuando uno se siento útil y lleno no hay nada que pueda hundirlo por mucho que pueda.
México me ha enamorado y ya no solo eso, me hacer sentirme bien conmigo mismo. Y sentirme útil, que mi trabajo merece la pena porque ayudo a alguien que realmente lo necesita. Y creo que eso es lo mas grande del mundo.
.Hoy desde mi cuarto, con la vistas puestas en el limonero y y el fresco césped que crece en el jardín, siento nostalgia. Y la verdad es, que en algunas ocasiones, pienso en tirar la toalla y regresar a España, a mi tierra. Regresar a el lugar que fui construyendo con el pasar de los años. Nunca es fácil dejar aquello por lo que has luchado y en mi caso conseguido. Y tampoco es fácil dejar a tu familia. (fuente de apoyo y estima inagotable). Tal vez sea porque casi no me puedo mover y me resigno a estar encerrado entre estas cuatro paredes, que a pesar de ser muy bonitas, ahora se asemejan a una jaula. Ha pasado una semana y media desde que mis amables compañeros se me echaran encima y me dislocaran una costilla. Y desde entonces los días se me hacen muy pesados. Se que todo tiene un porque, y que si me ha pasado esto es porque tenia que estar tranquilo una temporada. Pero no me gusta, no me gusta sentirme de esta forma. Porque es cuando mas piensas, cuando te repites las cosas muchas veces para ver si encuentras una visión distinta. Pero no es cierto, nunca aparece una visión distinta.
Pero cuando realmente haces aquello que quieres, por mucho que tu pensamiento te lleve por cauces muchas veces dolorosos y desemboque en un sentimiento de culpa. tu ya sabes la respuesta que sigue. Y te sientes bien por eso porque la felicidad muchas veces está por encima de todo y porque cuando uno se siento útil y lleno no hay nada que pueda hundirlo por mucho que pueda.
México me ha enamorado y ya no solo eso, me hacer sentirme bien conmigo mismo. Y sentirme útil, que mi trabajo merece la pena porque ayudo a alguien que realmente lo necesita. Y creo que eso es lo mas grande del mundo.
domingo, 14 de agosto de 2011
Mexico.............
Hace tan solo un mes que aterrice por tierras mexicanas. Fue un momento increíble, fue un sueño hecho realidad. Y durante este mes, ese sueño, ha ido adquiriendo forma. Los días pasan muy rápidos y muchas veces tengo que detener mi frenético ritmo y asimilar todo aquello que me está pasando. Aquí las cosas tiene un ritmo diferente y la gente se toma las cosas muy apecho. He de medir mis palabras, mis acciones incluso a veces mis pensamientos ajajajajjajaajjaajja. La verdad es que no sé cuándo empecé a enamorarme de este país pero lo cierto es que ahora estoy muy a gusto aquí. Las cosas no son fáciles y más cuando te encuentras en una colonia donde hay mucha marginación y delincuencia. Pero eso es lo bonito de esto. Esa gente no tiene nada y por la tanto muchas veces con poco que le ofrezcas para ellos ya es mucho y eso es reconfortante aunque a veces te hace sentirte culpable de ver cómo han llegado familias enteras a ese estado.
Yo vine para dos meses, dos insignificantes meses y ahora por cuestiones que ni yo mismo conozco me quedo una larga temporada en este país que tiene mucho que ofrecer. Los cursos de verano me han demostrado que la gente está dispuesta a cooperar y ayudar. Hay muchos voluntarios que ofrecen su tiempo libre para servir a los demás y que lo hacen con mucha profesionalización, como si fueran profesionales de la enseñanza. Durante estos cursos yo daba clases a niños de infantil y un día me sorprendió el comentario de una niña de tan solo cinco años. Estábamos en clase cuando la niña se puso a llorar desconsoladamente. La abrace y me la lleve fuera de clase para calmarla. Tarde más de 20 minutos para que la niña estuviera lo suficientemente tranquila para que me pudiera contar aquello que le pasaba. Cuando se calmó me conto que el día anterior la familia de su padre había agredido a su madre y que estaba en el hospital. Aquello hizo que a mí se me encogiera el corazón pero lo que no sabía era, que sería la primera de muchas historias mucho más dura que aquella.
LA decisión que he tomado no es facily tampoco es descabellada pero si es dura. Sé que dejo mi vida en España por realizar aquello que me gusta y me hace feliz. Puede parecer un comentario fuerte. No significa que allí no me sintiera feliz, pero aquí me siento pleno. Además el doctorado es una de las cosas que también han hecho que la balanza se decantara hacia México.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)